Durante una década la Asociación Iberoamericana de Telesalud y Telemedicina mejor conocida como AITT a existido con altibajos, como en toda organización eso es normal, hay momentos buenos y otros no tanto, su misión es la promoción y coordinación de programas y actividades en telesalud y telemedicina entre países de América Latina, España y Portugal, aunque los ibéricos no hicieron presencia por lo menos en los últimos 3 años, por tanto, actualmente la AITT es una asociación de América Latina de habla hispana que esta registrada en Estados Unidos por el Dr. Francisco G. La Rosa actual Tesorero, Editor en Jefe de la revista, Diseñador, Apoderado legal, miembro fundador, miembro del Órgano de Fiscalización, webmaster y ahora Administrador, ¡Wow!

En lo personal he sido miembro desde el año 2014, cuando se estaba organizando el Congreso de la AITT en Lima, Perú, en esa época por mis actividades laborales solamente era un miembro pasivo de la AITT, es decir, no participaba en actividades de toma de decisiones o de organización, fue hasta 2019 que empecé a participar activamente y solamente para apoyo al Comité Editorial de la revista de la AITT en la revisión de artículos en compañía del estimado y apreciado Dr. Rodolfo E. Ávila de Argentina, con lo que gradualmente me hicieron Vocal Invitado, cargo que no existe en los estatutos, pero que me hizo sentir como miembro asociado más proactivo y participativo, no fue hasta 2020 que empecé a colaborar con los miembros de la Junta Directiva, compañeros que considero de alto nivel y perfil en el tema de Telesalud y Telemedicina, los cuales son líderes en sus respectivos núcleos laborales y de desarrollo, no me quedo la menor duda que tienen la experiencia y la voz en dicha rama, por ende, tenía que estar al nivel del reto de participar en actividades de la Junta Directiva.

Por acuerdo en Junta Directiva me nombraron Secretario Interino de la AITT en 2020, y el primer gran reto fue apoyar en la organización del Primer Congreso Virtual de Telesalud y Telemedicina realizado en octubre 2020 liderado y a cargo del Dr. Ramiro Vaca Narvaja de Argentina, para lo cual el congreso resulto todo un hito, los temas abordados en las conferencias por la situación que se vive en el mundo por la pandemia, además de la calidad multinacional de los conferencistas y por la reflexión hecha, nos llevó a determinar y concluir que la tecnología está al servicio de la humanidad y en pro de la salud. Definitivamente estábamos en ese momento en el punto más alto de la vida organizacional de la AITT, un excelente evento, cientos de asistentes virtuales al congreso, así como un alto numero de nuevos miembros registrados a la AITT y con recursos monetarios para operar próximos eventos.

Llego el año 2021 para la AITT con el reto de organizar las elecciones de la próxima Junta Directiva (2021-2023), algo que debió ser un asunto sencillo y de júbilo porque el mismo día de la fecha de los resultados electorales se cumplía el décimo aniversario de la AITT. ¡Así! de lo sublime caímos a lo ridículo, se vino el conflicto postelectoral, el cual literalmente en resumen nos llevó a una desbandada de miembros directivos prominentes y reconocidos, el disgusto de los miembros fundadores, nos llevó a la solicitud de varios miembros asociados de distintos países a darse de baja de las listas de distribución y de la asociación, en resumen, nos llevo a un reset del recurso humano con experiencia, voluntad y amor por los temas de Telesalud y Telemedicina en la región. En este reinicio (reset) se incorporan nuevas caras para ser los nuevos miembros de la Junta Directiva de la AITT, con deseos, enjundia y capacidad, a los cuales desde luego les deseamos lo mejor.

Como secretario de la AITT me toco redactar las minutas de los diálogos y acuerdos que se tomaron durante el 2020 y lo que va del 2021, dichas minutas nos muestran la historia escrita de lo que sucede en la asociación: los compromisos, las actividades, los plazos, los responsables, entre otros, era nuestra guía y formalidad para cada reto asumido, resultado de las distintas reuniones ordinarias o extraordinarias convocadas por siempre atento y facilitador del Presidente de la AITT Ing. Morel R. Orta M. de Venezuela. En relación a la crisis que vive la AITT no hare mención alguna, salvo que el RESET es la tercera ocasión que ocurre en una década y que ello a llevado a la asociación a ser de luces y sombras, a estar bien y estar mal, de crecer y decrecer, algo así como la película el bueno, el malo y el feo, estamos en lo feo.

Mi conclusión en esta travesía por la AITT y a título personal puedo mencionar que, en definitiva:

“Sin unidad y sin la opción de disenso, difícilmente habrá integración y crecimiento”

Que para no variar en temas donde debe imperar el dialogo, la concordia y la tolerancia nos alcanza nuestra historia. Entender que las transformaciones exitosas en realidad consisten en los cambios organizacionales que deben producirse, como es el cambio de cultura, cambio en los estatutos, cambio de procesos, cambio de cargos, etc., es parte de cómo se adaptan las organizaciones a un entorno cambiante e integrado, pero a algunos: ¡no les gusta el cambio!

Sin embargo, sabemos en la AITT, que debemos o debimos enfrentar el reto de cambiar nuestra cultura a una que adopte un enfoque democrático, abierto, tolerante e inclusivo, lo que pudo o podrá implicar que se modifique la manera en que se hacen actualmente las cosas en su conjunto.

  • La fortaleza de la AITT: el recurso humano, la diversidad, la pluralidad.
  • La debilidad de la AITT: el marco normativo obsoleto, planeación estratégica muy acotada.
  • La oportunidad: Iberoamérica.
  • La amenaza: la falta de aceptación del disenso, la falta del respeto a las trayectorias, la perpetuidad y la poca tolerancia.

Terminó esta travesía en la AITT con un ¡hasta pronto!

Lic. José Antonio Paredes Cortes

Secretario Interino de la AITT, @Telesaludmx, www.facebook.com/telesalud.mx

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